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jueves, 22 de septiembre de 2022

Analítica de la vía venosa periférica ¿Qué se puede hacer?

Nuestra compañera Carmen nos preguntaba sobre la posibilidad de utilizar una vía venosa periférica (VVP) para la obtención de muestras de sangre para analíticas, y en concreto preguntaba lo siguiente:

¿Se altera los resultados de la prueba de la lactato en sangre si cogemos
via periferica para la extraccion de las muestras? 

Fuente imagen: Wikipedia

A ver si le podemos ahorrar un pinchacito al paciente!

Bancos de preguntas

En Preevid encontramos una pregunta similar que habla sobre desechar sangre del catéter para tomar una muestra válida para coagulación, encontrando literatura dispar en la que se encuentran numerosos estudios en los que al desechar sangre del catéter no heparinizado se obtienen muestras válidas, pero la cantidad a desechar varía mucho en función del estudio siendo en algunos casos de 2ml y otros de 25ml, con el riesgo de anemia que esto puede conllevar.

En PiCuida ya se han hecho esta pregunta y nos responden aportando más material (además de referenciar la pregunta de Preevid) siendo uno de ellos una guía en la que no se describe que este tipo de catéteres tengan como finalidad la de obtener muestras sanguíneas.

Guías de práctica clínica

Navegamos por Guía Salud y no encontramos nada concreto en lo referente a vía venosa periférica. 

Encontramos un protocolo en el que se centran en la obtención de muestras a través de catéteres centrales, sin mencionar los periféricos.

En otro si que mencionan que se puede realizar la toma de muestra de un catéter venoso poniendo el compresor y desechando 3ml para obtener la muestra y después lavar con suero fisiológico el catéter. 

Revisiones sistemáticas

Buscamos en la biblioteca Cochrane y no encontramos ninguna revisión al respecto. 

Búsqueda bibliográfica

En PubMed encontramos diversos estudios ya mencionados en la entrada de Preevid. Además se encuentra una revisión en la que, tras realizar metanálisis, se determina que se puede utilizar una vía periférica para hacer exámenes sanguíneos diagnósticos salvo la gasometría.

Encontramos una revisión de literatura en la que se concluye que no existe evidencia suficiente como para hacer generalizaciones ya que la cantidad de sangre que se debe desechar variará en función de los parámetros a estudiar y las condiciones de realización de la técnica, siendo la media de los estudios incluidos de 3,5ml.

En un estudio se indica que los parámetros de hemoglobina se pueden obtener de muestras mediante catéter venoso periférico descartando previamente 3ml de sangre. No sería útil para mediciones de potasio. Tambien se indica que los catéteres largos obtienen medidas más fiables que los cortos. 

Conclusión de PreClic

La evidencia encontrada puede resultar contradictoria a la hora de recomendar la extracción de una muestra sanguínea de un catéter venoso periférico.

Se encuentra literatura que recomienda este tipo de prácticas para evitar más venopunciones desechando una cantidad de sangre antes de recoger la muestra. Esta cantidad varia en función de la literatura oscilando entre 2-25ml. Tras ello se recomienda lavar la vía con suero fisiológico. Cuanto más largo sea el catéter más fiables son los valores analíticos. No se consideran fiables el potasio, y en alguna literatura encontrada tampoco parece fiable para coagulación.


jueves, 24 de marzo de 2022

Colorinchis

 


"Coming, colours in the air
Oh, everywhere
She comes in colours"

The Rolling Stones


El día está nublado y no deja de llover, pero estás feliz porque has empezado en tu nuevo contrato, te toca ir a la sala de extracciones y te vienes arriba porque se abre ante ti: ¡¡¡un mundo de color!!! Y de tantos que hay, no sabes por dónde empezar y, es ahí, cuando te entra la risa floja.

La extracción de muestras de sangre para analítica es una de las técnicas más presente en nuestra actividad asistencial diaria y, por eso, debemos asegurarnos de hacerla de la mejor manera, evitando así resultados erróneos que puedan acarrear noticias desagradables a las personas que atendemos y, por otro lado, alertar de las anomalías que puedan presentar para tratarlas cuanto antes. Los diferentes laboratorios ofrecen una gran variedad de tubos para toma de muestras sanguíneas, con añadidos en su interior, que modifican la sangre para su estudio.

En muchas ocasiones, igual que nos planteaba nuestra compañera Mar García en mayo del 2021, nos surge la siguiente pregunta:

“¿Cuál es el orden correcto en el relleno de los tubos de extracción de sangre? Gracias.”

Con este motivo, para aumentar la calidad de los cuidados y sustentarlos sobre la mejor evidencia, esta semana nos hemos dado un paseo por el multicolor mundo de los tubos de analítica que nos ofrecen los diferentes laboratorios. 


Banco de preguntas

En Preevid nos estaban esperando con la pregunta "¿Cuál es el llenado correcto de tubos de analítica?", que contestaron en 2019. Nos responden de manera concisa:

  • Primero se extraen las muestras necesarias para hemocultivos (si queréis más info, echadle un ojito a nuestra entrada PreCLic del 10 de marzo 😉)
  • El segundo y tercer tubo pueden ser, indistintamente, el de bioquímica con gel separador o el de coagulación con citrato.
  • En el caso de que tenga tubo de heparina de sodio o litio, iría en cuarto lugar.
  • Si hay que realizar una analítica programada sin necesidad de extraer hemocultivos, el orden de los tubos sería el siguiente:
    • Bioquímica.
    • Citrato (coagulación).
    • Hemograma (EDTA).
  • Detalles a tener en cuenta también:
    • El tubo que contiene citrato necesita llenarse hasta consumir el vacío por completo, para asegurar que la proporción entre anticoagulante y sangre es la idónea.
    • Si solo hay que extraer muestra para coagulación, debe desecharse al menos 5 ml antes de llenarlo, para evitar la contaminación con la tromboplastina tisular proveniente del sitio de punción.
Si os parece escueto, os dejo la tabla de recomendaciones del orden de extracción de los tubos con vacío publicada por la OMS en su Guidelines on drawing blood: best practices in phlebotomy de 2009, uno de los documentos consultados por los murcianicos:


Guías de Práctica Clínica

Buscando, buscando, y con muchas ganas de encontrar algo, si bien GuíaSalud nos ha dejado tirados esta semana, hemos aprovechado la cercanía y, en la terreta tenemos la Guía de Actuación de Enfermería: Manual de procedimientos de 2003, en la que en su punto 13.1 de "Obtención de muestras de sangre venosa para analítica", hace la explicación de la falla, quiero decir, de la técnica y, al final, añade:

Fin de la cita.

Documentos técnicos

Al tratarse de material ofrecido por laboratorios de productos sanitarios, es interesante consultar la ficha técnica o documentos que nos faciliten información como soporte.

De los más utilizados son los de la casa BD, que tiene publicada una Guía práctica para extracción de sangre con sus propios materiales, que nos facilita esta tabla donde, además de indicar el orden de extracción de los tubos, también hace referencia al número de veces que se deben invertir, para que tenga lugar la homogeneización de la sangre con los aditivos que contienen:


Google y protocolos

Si bien no hemos encontrado estudios ni revisiones sistemáticas, sí podemos comprobar que hay compañeras/os que ya se habían hecho antes la misma pregunta que Mar y se pusieron a buscar. 

En Nure Investigación, revista de Investigación en Enfermería en formato electrónico y de libre acceso, en 2011 un grupo de enfermeras del Complejo Hospitalario de Jaén publicaron el artículo: "Importancia del orden de llenado de los tubos de muestras sanguíneas por Enfermería", aportando algún detalle más a lo visto hasta ahora, siendo el orden adecuado:

  1. Tubo sin aditivos: bioquímica, serología, metabolismo del Fe, etc.
  2. Tubo de citrato (para coagulación).
  3. Tubo EDTA: empleado para la hematimetría y pruebas de Banco de Sangre, entre otras.
  4. Tubo de citrato (para VSG): distinta concentración de citrato trisódico respecto al tubo de coagulación, obteniendo sangre total coagulada.
  5. Tubo de heparina de litio: para bioquímicas y otras pruebas más específicas.

Y cuando parece, solo parece que casi todos hablamos de lo mismo, aparece Un enfermero curioso con infografías de @creative_Nurse, que en 2016 encuentran un trabajo que cuestiona todo lo leído hasta ahora. La infografía a modo de resumen es la siguiente: 




En la entrada del Enfermero Curioso de 2017, hace la revisión de una anterior, añadiendo las recomendaciones del Clinical & Laboratory Standards Institute (CLSI) que coinciden con las dadas por dos laboratorios, BD y Greiner Bio-One. El nuevo orden es: 

 Hemocultivos.

 Tubos de plástico o cristal para sueros sin aditivos (sin activadores de coagulación).

 Tubos de coagulación.

 Tubos para sueros (con activadores de coagulación,…)

 Tubos de Heparina (ej Heparina de Litio)

 Tubos EDTA

 Otros tubos.

La sorpresa viene al enseñarnos una publicación de 2014 en la que habla de la fase preanalítica del análisis clínico, que cuestiona si hay evidencia que demuestre que el orden de los tubos afecte al resultado, dando los siguientes argumentos: 

1) En la actualidad no hay pruebas suficientes para apoyar el orden recomendado de llenado de tubos de sangre (si se utilizan sistemas cerrados de venopunción).

2) Se carece de pruebas para confirmar que el orden recomendado de llenado ayude a evitar la contaminación cruzada de muestras.

3) La contaminación cruzada no es rara, y se necesitan más estudios para investigar y confirmar posibles mecanismos de contaminación cruzada de la muestra con el fin de poner en práctica medidas preventivas adecuadas.

Para finalizar y, como lo más reciente que hemos encontrado, os dejamos este artículo publicado en Revista Sanitaria de Investigación, el monográfico elaborado por un grupo de enfermeras del Hospital General de Zaragoza en diciembre de 2021, establece el siguiente orden de tubos:

  1. Hemocultivos.
  2. Tubo sin aditivos.
  3. Tubo con citrato de sodio.
  4. Tubo con heparina.
  5. Tubo con EDTA.
  6. Tubo con gel separador.

Conclusiones PreCLic

Si bien no hay evidencia fuerte que sustente la obligatoriedad de un orden específico para el llenado de los tubos de vacío para la extracción de sangre, sí que hay recomendaciones desde los fabricantes o grupos de trabajo específicos de análisis clínicos, siendo la recomendación más habitual seguir el orden:
  1. Hemocultivos
  2. Tubos sin aditivos.
  3. Tubos de citrato para coagulación.
  4. Tubo de suero.
  5. Tubo con heparina.
  6. Tubo EDTA.
  7. Otros.
¡¡EXTRA!! Consultad el protocolo para la técnica de vuestro lugar de trabajo y la ficha técnica del material con el que trabajáis.


Recordad, que todo lo que no se ha escrito o investigado, está por descubrir o escribir, siendo una opción de cara a futuros trabajos. 


Esperamos haberos ayudado en algo para que la tarea diaria sea un poco más sencilla.









jueves, 10 de marzo de 2022

Hemocultivos: un "must" que no pasa de moda

Parece que el tema de los hemocultivos nunca pasa de moda. Y esto puede ser por la gran variabilidad que se observa en esta técnica: que si cambios de aguja, que si cuál es el momento idóneo para realizar la extracción, que si cambio de brazo entre una toma y otra, que si se puede administrar antipiréticos antes de la extracción...

Muchas de estas preguntas las intentamos responder en nuestra entrada Extracción de hemocultivos: todo claro, ¿o no? que publicamos en abril de 2019. ¡Madre mía, hace casi tres años de eso!

Esta semana, vamos a intentar hacer la actualisasió de uno de los puntos, ya que Marina nos ha lanzado la siguiente cuestión:

En cuanto a la extracción de hemocultivos, ¿se sigue recomendando su extracción aprox. 30 min, después del inicio de la fiebre y antes de la administración de antibióticos? Según lo último que he sabido, parece que lo más recomendable sería hacerlo aprox. 6 h después para así dar tiempo a la activación de los marcadores o reactantes de fase aguda...

Nos cogemos nuestras botellitas de aerobio y anaerobio, nos ponemos los guantes...¡y a buscar!

Fuente: Wikimedia Commons


Bancos de preguntas

Pasando por nuestro querido Preevid, encontramos una entrada sobre hemocultivos, posterior a nuestra entrada de 2019, que tiene muy buena pinta: Procedimiento de extracción de hemocultivos (2021). Sin embargo, en la pregunta que responden no hablan sobre cuándo se recomienda realizar la extracción. No obstante, referencian un recurso que nos va a ser de muchíiiiiísimo interés. Luego lo veréis 😁


Guías de Practica Clínica

Nada, no tenéis que esperar tanto para ver ese super recurso. Si nos vamos a GuiaSalud, encontramos la...🥁🥁🥁🥁🥁...¡Guía de Práctica Clínica Enfermera sobre hemocultivos!, publicada en el 2020. En sus 180 páginas podemos encontrar las recomendaciones a muchas de las preguntas que nos surgen sobre la extracción de hemocultivos. ¡Ahh! y una infografía para descargar que puede resultar muy útil. Vamos a buscar evidencia para nuestra pregunta.

En la pregunta a responder 18 de la GPC "¿Cuál es el momento más idóneo para la extracción de hemocultivos?" nos dice lo siguiente:

  • Recomendación Fuerte: se recomienda extraer los hemocultivos antes del inicio de la terapia antibiótica, ante sospecha de sepsis y otras infecciones de origen desconocido.
  • Recomendación  Débil: se sugiere que no es preciso que el paciente presente pico febril coincidiendo con la extracción del hemocultivo.  

Respecto a este último punto, algunas revisiones sistemáticas y sumarios de evidencias concluyeron que la presencia de fiebre puede no ser sensible ni específica para la presencia de bacteriemia, y que existen otros criterios, aún no consensuados, que pueden establecer la necesidad de realizar los hemocultivos (como la regla de decisión de Shapiro, presencia de hipotermia, leucocitosis , o granulocitopenia absoluta etc). Es decir, no está consensuado a día de hoy que la presencia de fiebre sea lo que indique el momento de realizar un hemocultivo, debido a que la evidencia sobre este punto aún es de calidad moderada.

Bueno, aunque ya tenemos algo de luz para nuestra pregunta de hoy, en PreClic nunca dejamos de dar alguna que otra vuelta más, para asegurarnos que no nos dejamos nada en el tintero.

Para ello, hoy nos pasamos por los metabuscadores de GIN y BIGG, poniendo en ambos la búsqueda "blood culture".. Además de encontrar la GPC que ya hemos comentado, encontramos un par más que pueden servirnos...pero al echarles un vistazo, parece que no nos van a dar respuesta a nuestra pregunta.

Recordamos que ya en el 2019 encontramos un documento de Estándares del Reino Unido denominado "Investigation of blood cultures (for organisms other than Mycobacterium species)" actualizado en 2018. Volvemos a echarle un vistazo y vemos que se actualizó en septiembre de 2019. Las recomendaciones sobre el momento de la obtención de las muestras son:

  • Recoger muestras antes de la terapia antimicrobiana cuando sea posible.
  • Recoger las muestras lo antes posible después de la aparición de los síntomas clínicos. Aunque la muestra de sangre se puede tomar en cualquier momento, es óptimo extraer sangre en el momento de un pico de fiebre o tan pronto como sea posible, excepto en la endocarditis, donde el momento es menos importante.
Las recomendaciones sobre este tema no cambiaron entre 2018 y 2019. En 2021 el documento estaba "bajo revisión". Habrá que esperar y ver si la nueva actualización nos aporta más datos.

Por último, se nos ocurre hacer nuestra "metabúsqueda" en Medline a través de Pubmed, aplicando su ya famoso filtro Guidelines. Aunque encontramos 17 guías, esta vez ninguna nos apaña.

¿Cómo puede ser que no encontremos tan poca evidencia de este super tema?

Revisiones sistemáticas (RS)

No desfallecemos, y con la misma búsqueda en Medline (esta vez añadiendo el término "fever" en título y resumen), cambiamos de filtro a Systematic Review (primero) y a Review (después). Tras leer los títulos, algunos resúmenes, y meternos de lleno en algunas revisiones que parecían que nos podían ayudar...nuestro gozo en un pozo. 


BONUS TRACK: aunque no responde a nuestra pregunta de hoy, os traemos una RS de la Cochrane que nos ha parecido interesante. Trata sobre las llamadas pruebas rápidas de susceptibilidad y sirven para identificar rápidamente un antibiótico adecuado para las personas con septicemia (en 8 horas, vs. 36h de los hemocultivos). Estas pruebas pueden ser: pruebas fenotípicas (analizan el efecto directo de los antibióticos en las bacterias) y pruebas genotípicas (buscan genes concretos de las bacterias para determinar si son susceptibles, o no , a un antibiótico). Los resultados de esta RS concluyó que de momento este tipo de pruebas no han mostrado diferencias respecto a mortalidad, tiempo de ingreso, ni tiempo hasta recibir el antibiótico adecuado, por lo que se necesita más investigación de calidad sobre este tema. 


Búsqueda en Google de guías y protocolos

Para no dejarnos nada, buscamos algunas guías y protocolos, posteriores al 2019, para actualizar y ampliar más la información a nuestra pregunta de esta semana. Aunque encontramos algunos recursos, ninguno nos sirve esta vez por: no tratar nuestra pregunta de hoy, no ser reciente (anterior a 2019) y/o no nos ha quedado claro quiénes son los autores/instituciones de donde parten estos documentos o la fecha de publicación. Y como ya sabéis, desde PreClic intentamos ofreceros la información de mejor calidad (procurando separar el grano de la paja en la medida que podemos).


Conclusiones de PreClic

  • A día de hoy, una de las recomendaciones con nivel de evidencia fuerte sigue siendo la extracción de los hemocultivos antes del inicio de la antibioterapia.
  • No hemos encontrado evidencia sobre si hay que esperar un tiempo desde el inicio de la fiebre hasta la toma de hemocultivos. 
  • Aunque algunas guías sugieren realizar la toma de hemocultivos en el pico febril,  en otras la recomendación es que no es preciso que el paciente presente pico febril coincidiendo con la extracción del hemocultivo, ya que la presencia de fiebre no parece ser un síntoma sensible ni específico.
  • La evidencia que hemos encontrado sugiere que se debe realizar la extracción de hemocultivos lo antes posible en cuanto se sospeche de sepsis o de cualquier infección de origen desconocido.



jueves, 13 de enero de 2022

¡Uy, qué mala pinta!

Sábado por la mañana y te toca turno en el centro de salud en el que trabajas.
Te avisan de que te esperan en la sala de curas, con una herida que no tiene muy buen aspecto, para que le eches un vistazo.

 
Fuente: Pixabay

¿Quién no tiene una mala noche de vez cuándo?

Como la etiología no te termina de quedar muy clara, decides tomar una muestra para cultivo y poder decidir mejor el tratamiento que deberá llevar. ¿Sabes por dónde empezar? 

Hace unos meses nuestra compañera Noemy nos planteaba la siguiente duda: “En relación a la toma de muestra para cultivo en heridas: ¿deberíamos lavar la herida antes de cogerlo, para saber qué es lo que hay realmente en el lecho de la herida?” 

Bien, pues ha llegado el momento de subirnos al “PreClic-móvil” para viajar por la evidencia, a ver qué podemos encontrar al respecto. ¿Habrá que lavar la herida antes de la toma de muestra? 


Banco de preguntas 

En esta ocasión viajamos a la mágica Andalucía donde los compañeros de PiCuida tienen una pregunta que ya nos va dando pistas sobre lo que estamos buscando hoy. En la respuesta, se referencia un documento técnico de GNEAUPP de 2018 que, en su punto 2.2 nos indica el procedimiento a seguir según el tipo de medio que usemos: 

“- Toma de muestras con hisopo o torunda: (…) No es la toma ideal para cultivo. La muestra obtenida mediante frotis de la herida puede detectar sólo los contaminantes de superficie y no reflejar el verdadero microorganismo que provoca la infección tisular, teniendo un dudoso valor diagnóstico.
  • Procedimiento: (…) Aclare de forma meticulosa la herida con suero fisiológico estéril antes de proceder a la toma de la muestra. Rechace el pus para el cultivo".
"-Toma de muestra por punción-aspiración: es el mejor método por su sencillez y facilidad para obtener muestras (…). 
  • Procedimiento: (…) Limpiar de forma concéntrica esa zona de punción con alcohol etílico o isopropílico al 70%. A continuación, aplicar el antiséptico, dejándolo actuar el tiempo indicado para que ejerza su acción. Según el antiséptico empleado, hay que tener en cuenta el tiempo de espera para realizar la punción: Povidona iodada 3 minutos, Clorhidrato de clorhexidina 30 segundos".
"-Toma de muestra por biopsia de los tejidos: es un procedimiento de elección y alta efectividad diagnóstica, pero generalmente restringido su uso a la atención especializada. Se debe tener en cuenta que es un método cruento, que daña el lecho de la herida y puede provocar sangrado. 
  • Procedimiento: Limpieza de la herida con suero fisiológico. Antisepsia (Povidona iodada al 10% o Clorhidrato de clorhexidina al 2%)".


Carretera y manta, nos planteamos en Murcia, donde el equipo de Preevid nos tienen preparadas unas preguntitas suculentas que nos ayudan a perfilar un poco más qué podemos hacer. 

En la primera pregunta manejan un boletín de información farmacoterapéutica elaborado en 2018 sobre infecciones cutáneas bacterianas del Sistema de Salud de Euskadi que indica al atender una mordedura: 

“Pautas generales de actuación: 
  • Lavar la herida los antes posible con abundante agua o suero salino 
  • Recoger cultivo de la herida solo si han transcurrido más de 12 horas tras la mordedura o hay signos de infección”. 

Revisando la bibliografía del boletín, sí se referencian diferentes algoritmos para establecer antibioterapias dependiendo del diagnóstico macro y micro, pero en ninguno aparece cómo realizara la toma de muestra. 


En la siguiente pregunta trabajan con un consenso de profesionales de 2016, actualizado en 2019 publicado por Wound International Institute, en el que concluyen que, si bien no hay un estudio definitivo sobre el método óptimo de colección de muestras, varios estudios sugieren que la técnica de Levine. En el paso 1 podemos encontrar respuesta a la pregunta de esta semana.

Guías de práctica clínica

Ya podríamos dar por contestada la pregunta, pero como hemos venido a jugar y nos va la marcha, ¿seguimos indagando por la red a ver qué nos depara el viaje? 

En casa a veces tenemos información a la que no prestamos atención, pero es igual de valiosa. Por eso pensamos en consultar las guías que hay en la terreta como oficiales y, esto es lo que hemos encontrado. 

Allá por el 2003 se publicó un Manual de Procedimientos Generales de Enfermería que en su capítulo XIII habla de la toma de muestras, concretamente encontramos:
“13.5 Obtención de exudado de herida para cultivo: 
  • Desinfectar la superficie de la herida con alcohol y luego con solución yodada.
  • Dejar secar antes de recoger la muestra.
  • Obtener el cultivo de la zona de mayor exudado. Preferentemente aspirar con jeringa antes que proceder al escobillado.
  • Aspirar lo más profundamente de la lesión.
  • Si la herida está seca con placas necróticas, humedecer con suero fisiológico  y después obtener el cultivo.” Es más, en 2015 la Conselleria de Sanitat de la  Generalitat Valenciana publicó esta GPC que, aunque no nos da pautas sobre cómo realizar la técnica, sí que informa sobre el procedimiento:

El Ministerio de Sanidad no se queda atrás y en 2015 publica una GPC en la que nos insisten: 
“- Frotis de la lesión mediante hisopo: no deben usarse para cultivo porque pueden detectar solo los contaminantes de superficie y no el verdadero microorganismo. No obstante, y dado lo habitual de esta práctica recomendamos un escrupuloso respeto al procedimiento.
- Aspiración percutánea: mejor método por su sencillez y facilidad. Aclarar de forma meticulosa la herida con suero salino estéril. Rechace el pus para el cultivo.” 

Algo que viene a ser lo indicado en esta GPC de 2017 elaborada por el Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz: 

“- Frotis con hisopo: su rendimiento es escaso porque suele detectar únicamente organismos de superficie. 

- Biopsia tisular: procedimiento de elección y alta efectividad diagnóstica. 

- Aspiración percutánea: método más aconsejado por sencilles y facilidad.

- Técnica: limpiar de forma meticulosa la herida con suero fisiológico estéril antes de tomar la muestra.”


Revisiones sistemáticas

En la visita semanal a nuestra amada Cochrane, que tiene su propio grupo de trabajo específico en estas lides, Grupo Cochrane de Heridas (Cochrane Wounds Group), hemos hallado una RS de 2016 que compara dos técnicas diferentes de toma de muestra de cultivo con hisopo, concluyendo: 

“El hisopo de Levine es superior a la técnica del hisopo en Z y puede ser útil para el control inicial de la herida, pero se prefieren las biopsias cuantitativas para la evaluación de heridas resistentes a los antibióticos y para controlar la respuesta al tratamiento. Hay pruebas limitadas sobre el papel de los hisopos de heridas para detectar la colonización de heridas versus la infección y el impacto de la terapia guiada por cultivo en resultados clínicos como la erradicación de la infección y la cicatrización acelerada. Los estudios futuros deben especificar las poblaciones de pacientes, los tipos de heridas, los protocolos de muestreo y los resultados en función del rendimiento del cultivo y los resultados del tratamiento, utilizando una metodología estadística rigurosa”. 


Búsqueda bibliográfica

¿Cómo lleváis el viaje hasta aquí? Parecía que iba a ser más corto, pero está siendo entretenido. Afrontamos el final del viaje con ganas, porque puede ser el inicio de otro.

Entremos en Pubmed a ver qué nos ofrecen en esta última escala antes de llegar a casa.

Al buscar en Pubmed, nos hemos encontrado con 50 trabajos en los últimos 10 años, excluyendo solo las revisiones sistemáticas, que ya hemos valorado en el punto anterior. Hemos hecho un poquito de criba y os hemos traído estos souvenirs de la visita. 

Una revisión de 2013 en cuya discusión dicen:
“Cuatro de los autores sugirieron limpiar primero el lecho de la herida con solución salina al 0.9% estéril antes de tomar el hisopo, mientras que Davies et al irrigaron el lecho de la herida con solución salina estéril antes de cultivar el hisopo. Drinka et al mencionaron que la herida debe estar libre de necrosis material, escara, purulencia o drenaje antes de tomar un hisopo. Varios autores primero tomaron un hisopo de la herida y sucesivamente limpiaron la herida nuevamente para tomar una biopsia”. nuevamente para tomar una biopsia”. 

Un estudio de 2016 que compara las técnicas del hisopo de Levine y el Z y concluye: 
“No podemos determinar si el rendimiento de información mejorado del muestreo de tejidos se puede atribuir a la recolección de muestras, su manipulación, procesamiento o presentación de informes”. 

Conclusiones de PreClic

Cuando tengamos una herida que presente un aspecto sospechoso de infección o alteración que requiera definir mejor el diagnóstico, sabemos que: 
  • Respecto al lavado de la herida: la mayoría de las guías nos recomiendan hacer un lavado meticuloso con suero salino 0’9% estéril, llegando a precisar aplicación de antisépticos, ya sea povidona iodada o clorhexidina al 2%, dejándolos actuar el tiempo que precisen según pauta habitual.
  • Hemos aprendido con respecto a la técnica para la toma de muestra, que: 
    • La biopsia de tejido es el gold standard, pero es cruenta y puede causar sangrado del lecho.
    • La muestra por punción-aspiración es la mejor por su sencillez y facilidad, siendo más fiable frente al hisopo.
    • La mejor técnica para cultivo por frotis con hisopo es la técnica de Levine. 

PreClic te enseña, PreClic te entretiene y, nos alegramos de decirte: ¡hasta la semana que viene!