Mostrando entradas con la etiqueta Urología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Urología. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de marzo de 2022

Sondaje intermitente Vs permanente en lesión medular

Esta semana vamos a intentar ayudar a nuestra amiga y compañera Yolanda, quien nos preguntaba algo que sonaba más o menos como sigue:

En una persona con lesión medular que se practica el sondaje intermitente, ¿por qué no instaurar un sondaje permanente para evitar infecciones? ¿Es una buena práctica?

Fuente imagen: Wikipedia

Nos ponemos manos a la obra para que la primavera empiece con buen pie y no florezcan ni proliferen bacterias donde no debería. 

Bancos de preguntas

Por un lado, empezamos la búsqueda en Preevid sin tener suerte a la hora de intentar encontrar algo de sondas vesicales en este tipo de pacientes. Aun así, en una pregunta se recomienda la cateterización intermitente frente a la permanente basándose en una revisión sistemática de los factores de riesgo de infección urinaria en adultos con disfunción de la médula espinal.

Guías de práctica clínica

En GuiaSalud encontramos una recomendación de no hacer: "No utilizar catéteres urinarios permanentes en pacientes sin indicación apropiada."

Revisiones sistemáticas

Buscamos en Cochrane library para encontrar una revisión muy bien encaminada a contestar nuestra pregunta en la que se plantea la hipótesis de que el sondaje vesical intermitente es mejor que el permanente en pacientes adultos con vejiga neurogénica, no obstante no encuentran estudios suficientes como para dar recomendaciones al respecto. 

En otra se intenta descernir si la sonda permanente evita o no infecciones y si evita o no posibles complicaciones como la retención, no obstante tampoco encuentran estudios de calidad y no se evidencia que una técnica sea mejor que la otra. 

Búsqueda bibliográfica

Nos ponemos estériles, y vamos a canalizar toda la evidencia relevante de PubMed hacia este blog. Hemos localizado un artículo muy reciente (de 2022) en el que incluyeron 45 pacientes con lesión medular. Tras una media de 3,5 meses, casi un 70 % de los participantes continuaba realizando el sondaje intermitente. La principales barreras que manifestaron los participantes para realizar el sondaje intermitente limpio fueron ambientales (no disponibilidad de aseo adecuado fuera de casa). La complicación más común fue la infección urinaria (17,78 %). La dependencia (20 %) y el dolor fueron las complicaciones del procedimiento más comentadas. La conclusión es que es preciso seguir investigando en la dirección de facilitar esta práctica, considerada el gold standard por estar relacionada con una menor incidencia de complicaciones.

Otro texto no tan reciente, pero más contundente, recogió los datos de 412 pacientes en un periodo de 6 años. Sus conclusiones fueron que con el sondaje intermitente se redujeron las infecciones urinarias y la formación de cálculos.

Conclusión de PreClic

El sondaje intermitente en personas con lesión medular se asocia a una menor tasa de complicaciones, entre las que se encuentra la infección urinaria. Además, reduce la formación de cálculos. 
Además, en las recomendaciones "No hacer" ya se recoge el sondaje permanente como una práctica a evitar si no existe un motivo de peso.

jueves, 27 de enero de 2022

Suero hipertónico tópico para el edema escrotal

Traemos esta semana una pregunta que nos hacía Beatriz a través de nuestro blog, puede que esté relacionada con los sanitarios y los efectos adversos del trabajo de los últimos meses.

Buenas noches. Me gustaría saber si existen datos, ya que no he encontrado, sobre el uso del suero salino hipertónico en edema escrotal de uso tópico.

Fuente: Wikipedia ... y un avestruz

No me lo quiero imaginar, pero oye ¿y si con una compresa impregnada podemos solucionar algo? Que no quede por no probar con la ósmosis. Manos a la... ¡obra!

Bancos de preguntas

En Preevid no encontramos ninguna pregunta que relacione el edema escrotal con el suero hipertónico tópico. Encontramos una pregunta en la que se hace referencia a esta patología, siendo un tratamiento indicado la albumina intravenosa y la restricción de sal y líquidos.

Guías de Práctica Clínica 

En GuíaSalud no encontramos nada sobre el edema escrotal. Hacemos la intentona en la Asociación Española de Urología sin suerte. 

En una muy añosa guia de urgencias urológicas no se hace referencia al tratamiento tópico con suero salino hipertónico. Tampoco en otra sobre el escroto agudo.

En otra mexicana, también viejita, hace referencia al tratamiento local con suspensorio y frio local durante 15-20 minutos 3 veces al día para mejorar el escroto agudo. Esto mismo se recoge en una guía Fisterra para la orquiepididimitis.

Revisiones sistemáticas

Buscamos en Cochrane dónde únicamente encontramos una revisión que no nos resulta de utilidad.

Encontramos una revisión sistemática en MedLine en la que se centran en el edema escrotal idiopático pero no en su tratamiento, sin inferir en si hay que aplicar nada a nivel local. 

Búsqueda bibliográfica

En PubMed hacemos la búsqueda "(scrotal edema[Title/Abstract])AND (topical[Title/Abstract])" y no obtenemos resultados. por lo que la recortamos y buscamos "scrotal edema[Title/Abstract]" obteniendo 220 resultados.

En un estudio se concluye que la hidrocortisona podría disminuir el edema escrotal postoperatorio que tiene su origen en una varicestomía, pero no se habla en ningún momento de tratamientos tópicos.  

Otro habla de la intervención quirúrgica como solución del edema escrotal por linfedema, y encontramos otros estudios de "a propósito de un caso" en esa misma línea.

CIMA AEMPS

Llegados a este desesperante punto sólo nos queda intentar ver si podría estar reflejado el uso tópico en la ficha técnica del suero salino hipertónico, pero nos damos de cruces, ya que esta finalidad no se recoge en el documento.

Conclusión de PreClic

En esta ocasión, no ha habido suerte y las invocaciones no nos han dado la respuesta a nuestra pregunta. Será que, por el momento, no hay evidencia suficiente como para recomendar el uso tópico de compresas impregnadas de suero salino hipertónico para paliar el edema escrotal. 

Si bien es cierto que hemos encontrado guías en las que se recomienda la aplicación de frío local y suspensorio.

jueves, 28 de octubre de 2021

Urocultivos y lidocaína para sondar: ¿enemigos?

La pregunta de esta semana nos llegaba a través de un comentario en una entrada de nuestro blog:

Cuando necesitamos retirar orina para un uro con sonda vesical en un hombre se puede colocar silocaina x el dolor o contamina la muestra?

Fuente imagen: Wikipedia.

Muy interesante la pregunta que incluso podría causar pesadillas en este halloween: ¿no causar dolor u obtener una muestra aséptica? ¿Se podrá hacer ambas? Nos ponemos al lío para ahuyentar los fantasmas de la incertidumbre.

Bancos de preguntas

Para no tener esta pesadilla, no perdemos la oportunidad de utilizar un buen atrapasueños como Preevid, donde en esta ocasión únicamente encontramos una pregunta sobre sondaje vesical masculino en la que se recomendaría el uso de lubricantes con lidocaína para facilitar la técnica y prevenir el dolor. Se indica que se aplique este lubricante directamente en la uretra dejándolo actuar 3-5 minutos y a continuación se sonde. No obstante no se hace referencia a la obtención de muestras para urocultivo.

En otra pregunta si que hacen referencia a los urocultivos, indicando que una manera correcta de obtener la muestra sería mediante el sondaje vesical. 

Y además en otra se especifica que, en pacientes que vayan a portar la sonda durante largo plazo, el momento adecuado para tomar la muestra sería nada más se coloca la sonda nueva.

Probamos en PiCuida y tampoco hay suerte.

Guías de práctica clínica

Buscamos un rayo de luz que nos aleje de la oscuridad en GuiaSalud donde no obtenemos respuesta con la búsqueda simple "urocultivo" (más simplificado imposible)

Encontramos un añoso manual de un hospital andaluz en el que se explica como obtener las muestras de orina, sintetizando que esta se puede tomar de una sonda (en este caso de una sonda de larga duración) minimizando la manipulación, a ser posible a través de una membrana a la que se le aplique un antiséptico. No se habla del momento del sondaje. 

En una guía actualizada este mismo año encontramos una tabla en la que se resume el procedimiento para obtener una muestra para urocultivo a traves del sondaje. En ella se indica vaselina estéril para lubricar la sonda. Por otro lado se desecharía la 1ª porción de orina y se recogería a continuación la muestra en el recipiente estéril. Esta misma información la encontramos en otro protocolo del Osakidetza.

En otra guía de la Xunta de Galicia sobre el sondaje masculino se indica que el lubricante sea estéril sin especificarde que tipo, no obstante a continuación señala que si se tiene lubricante urológico anestésico puede introducirse dentro del meato urinario y dejarlo actuar durante 2 minutos. No se hace referencia a la toma de muestras.

Revisiónes sistemáticas

En Cochrane encontramos una revisión que aborda el sondaje permanente (no centrándose en la obtención de muestras), en el que se concluye que no hay estudios que demuestren que tipo de lubricante sería mejor a la hora de realizar la técnica. 

Búsqueda bibliográfica

A ver si espantamos nuestros fantasmas navegando por PubMed y probamos la estrategia (lidocaine[Title/Abstract]) AND (urinary catheterization[Title/Abstract]) obteniendo 7 resultados, lo pasamos a términos MeSH y obtenemos 76. 

Tras la lectura de los que más podrían esclarecer nuestra pregunta obtenemos que en varios se avala el uso de lidocaina 2% para disminuir el dolor durante la técnica de sondaje vesical. Uno de ellos hace una interesante comparación sobre el uso de lidocaína o gentamicina en la técnica de sondaje intermitente para evitar infecciones, siendo el resultado que no existe diferencia entre ambas.

En un artículo se comparan los métodos de recogida de muestras en pediatría, siendo el sondaje vesical uno de los que más confianza aporta aunque no quede exento de contaminación por la técnica. No se especifica nada sobre el uso de lidocaína. En otro si que se compara la efectividad de la lidocaína frente a otros lubricantes, obteniendo menor dolor como resultado estadísticamente significativo con la lidocaína.

Probamos otra estrategia ("Urine Specimen Collection"[Mesh]) AND "Urinary Catheterization"[Mesh] obteniendo 17 resultados (si incluíamos lidocaína no obteníamos ninguno) y la mayoría, siendo de pediatría, no responden a nuestra duda ni aportan más información de la que ya hemos encontrado.

Conclusión de PreClic

No hemos encontrado evidencia que solucione nuestra pregunta en concreto, no obstante hemos reforzado la siguiente información:

- El sondaje vesical es una técnica avalada para obtener muestras de orina para cultivo de bacterias.

- Según las guías consultadas, para el sondaje se debe lubricar la sonda con lubricante estéril.

- Los estudios encontrados avalan el uso de lubricantes con anestésicos tópicos como la lidocaína.

Esperamos haber traído un poco de respiro para que esta pregunta no se convierta en una película de terror.

jueves, 3 de junio de 2021

Lavado vesical, ¿agua estéril o suero salino?

La vía por la que nos llegan preguntas a veces es tan clásica como que nos preguntan "en persona". Hace unos días en clase una de nuestras alumnas (Elisa) nos planteaba esta duda de su práctica diaria:

Para el lavado vesical (en una persona sondada) en urgencias de su hospital se usa suero fisiológico. Sin embargo, ha observado que en hospitalización se agua estéril para el mismo fin, ¿es correcto? ¿Son intercambiables?

¡Vamos a ver qué encontramos!

Imagen: elaboración propia

Bancos de preguntas

En Preevid varias entradas tratan el lavado vesical (esta, esta y esta por ejemplo), pero ninguna centrada en qué líquido se debería utilizar.

Guías de práctica clínica

En Guiasalud no localizamos nada relacionado (aunque sí hay varios documentos de urología).

Abriendo un poco las miras, hemos localizado una GPC de la European Association of Urology Nurses de 2012 (mencionada en unas de las entradas de Preevid) donde encontramos indicado el uso de suero salino como solución para el lavado. No hay ninguna comparación con agua estéril (ni tan siquiera se menciona como alternativa). 

También hemos encontrado un protocolo español, de la Asociación Española de Enfermería en Urología, de 2015. De nuevo, se menciona el uso de suero salino, y ni rastro de agua estéril.

Revisiones sistemáticas

Encontramos en la Biblioteca Cochrane una RS de 2017 (que actualiza la de 2010) en la que investigó sobre diferentes regímenes de lavado vesical. En concreto localizaron estudios de comparación entre suero salino, soluciones ácidas, soluciones antibióticas y soluciones antimicrobianas.

Los resultados medidos fueron, evitar obstrucciones, infecciones y retiradas de sondas por los motivo anteriores. Debido a la baja calidad de los estudios y a la falta de reporte de parte de los resultados (en los propios estudios), no fue posible determinar si estas intervenciones son beneficiosas o no para los resultados medidos.

Búsqueda bibliográfica

Lanzamos una búsqueda con la siguiente sintaxis: continuous bladder irrigation AND (sterile water OR saline)

Encontramos 67 documentos. Entre ellos está la revisión Cochrane ya mencionada, y varios de los artículos incluidos en la misma. Del resto de artículos no podemos extraer información relevante para nuestra duda de hoy.

 

Con base en lo hallado hasta aquí, llegamos a la...

Conclusión de PreClic

-No hemos hallado documentos donde se compare el uso entre suero salino y agua estéril

-De hecho, en ningún documento se menciona el agua estéril como una opción para el lavado vesical

-En todos los documentos hallados se menciona expresamente el suero salino. A falta de mejores evidencias que sustenten otros líquidos alternativos para el lavado vesical, el suero salino parece la mejor opción por accesibilidad y coste.


jueves, 21 de mayo de 2020

Mano derecha al verde, sonda uretral ¿al muslo?


Hoy empezamos nuestra propia fase de desescalada, volviendo a responder todas esas preguntas que se nos quedaron en el tintero antes de esta pandemia. Hoy traemos una pregunta de @BelenSumi, que hace ya tiempo nos preguntó a través de Twitter:




     
Recogemos ese guante de Belén y nos ponemos manos a la obra. ¡Adelante!


Bancos de preguntas


Nos pasamos, como siempre, por Preevid para rebuscar entre sus tesoros. Hacemos una búsqueda muy amplia, poniendo en su buscador simplemente "sonda vesical" y, por supuesto, obtenemos muchísimos resultados. Entre todos ellos, ¡ahí está! Encontramos la entrada "¿Existe evidencia actualizada sobre los beneficios de fijar la sonda vesical al paciente tras su inserción?". La entrada es del 2011 y es una actualización de otra similar del año 2006. Aunque tiene nueve años, le echamos un vistazo, ya que nos puede dar muchísimas pistas. Para la entrada, los autores de Preevid revisan una Guía de Práctica Clínica (GPC), un ensayo clínico (ECA) y cuatro revisiones narrativas.


  • En general, la evidencia encontrada sobre esta cuestión es de baja calidad. La GPC comenta que el uso de dispositivos de seguridad no consiguen ningún beneficio. Esta afirmación se realiza por la evidencia aportada de un único ECA, en el que no se observó diferencias respecto a riesgo de infección y erosión del meato entre 118 pacientes con y sin fijación. 
  • En las revisiones narrativas se menciona que la fijación de las sondas vesicales (SV) tienen beneficios, como la comodidad del paciente y la prevención de traumas. Sin embargo, hacen patente la necesidad de usar dispositivos fabricados para tal fin, evitando usar vendas, cintas o esparadrapo.

Guías de Práctica Clínica


Hoy vamos directos a la GPC sobre Infecciones del tracto urinario asociadas al catéter, del Center of Disease Control (CDC) de Estados Unidos. En esta GPC, que ya hemos citado alguna vez en PreClic,  recomiendan " asegurar correctamente los catéteres permanentes después de la inserción para evitar el movimiento y la tracción uretral", aunque no especifican cuál sería la mejor técnica para ello. 

Nos pasamos por el National Institute of Clinical Excellence (NICE) y buscamos en su buscador con una estrategia amplia ("urinary AND catheter"), para no dejarnos nada en el tintero. Aunque encontramos varias GPC que tratan el tema, ninguna hace mención específica a nuestra pregunta. Como no nos quedamos conformes, utilizamos el buscador de NICE "Evidence Research" poniendo la misma estrategia (añadiendo el término "fixation"). Aquí podemos encontrar desde las GPC del propio NICE hasta revisiones, sumarios de evidencia etc. Y, desde luego, encontramos mucha información. ¡Allá vamos!


  • Guía basada en la evidencia para las mejores prácticas en cateterismo urológico en adultos, de la European Association of Urology Nurses (2012). En esta guía basada en la evidencia, respecto a la estabilización del catéter recomiendan:
    • El uso de un dispositivo de seguridad reduce el trauma físico y psicológico del paciente al disminuir la necesidad de reinserción.
    • En hombres, para evitar la necrosis en la unión uretral-escrotal del pene causada por la presión prolongada del catéter, se recomienda asegurar los catéteres urinarios al abdomen. En mujeres, recomiendan fijarlo en la pierna. Esta recomendación tiene un nivel de evidencia C (se realiza a pesar de la ausencia de estudios clínicos de buena calidad directamente aplicables).

    • Los catéteres permanentes deben asegurarse para evitar la tracción.
    • Entre los dispositivos de sujeción del catéter se incluyen productos como cintas, correas para las piernas y estabilizadores o anclajes adhesivos y no adhesivos. En esta misma guía podemos encontrar un apéndice con ejemplos de tipos de productos estabilizadores (p. 47 del documento).
    • Los productos de estabilización deben usarse con precaución. Los adhesivos pueden dañar el revestimiento del catéter o la piel del paciente. Se debe retirar todo el adhesivo del catéter para evitar su colonización por microorganismos. Respecto a los dispositivos de constricción (como cintas), estos deben usarse con precaución en pacientes con trastornos hemorrágicos o problemas de circulación.
    • Se debe controlar la uretra diariamente para detectar cualquier daño (erosión, irritación, perdida de integridad de la piel).
    • Sobre el posicionamiento del dispositivo de sujeción del catéter, mencionan que este puede ser en el abdomen o en el muslo, siempre que la tensión de la sonda sea mínima.


Revisiones sistemáticas (RS)


Damos un salto para buscar RS sobre el tema que nos planteamos esta semana. Buscamos en la Biblioteca Cochrane (igualmente con una estrategia amplia " (Urinary OR uretral) AND catheter)), aunque esta vez no encontramos nada que nos interese. Así que nos vamos para Medline a través de Pubmed y realizamos la siguiente búsqueda:


((fix*[Title/Abstract]) OR (stabiliz*[Title/Abstract]  OR (secur*[Title/Abstract]))  AND ((catheter[Title/Abstract]) AND ((urinary[Title/Abstract]) OR (uretral[Title/Abstract])))
Aplicamos el filtro de Systematic review, pero no encontramos nada.


Artículos primarios

Ya solo nos queda revisar los estudios primarios, a ver qué evidencia hay por ahí. No encontramos ningún estudios que evalúe cuál es el lugar idóneo para fijar la sonda uretral. Así que nos lanzamos a otra búsqueda ("catheter fixation" Title/Abstract]) y revisamos los artículos de los últimos 5 años. Encontramos un artículo interesante sobre el tema:



  • Este estudio transversal del 2020 analiza la prevalencia de lesiones por presión en meato en hombres asociadas al catéter. Los resultados fueron que un 22% de los sujetos estudiados presentaron este tipo de lesión en diferentes grados. Uno de los factores asociados a la reducción del riesgo de lesión fue la fijación del catéter (respecto a no fijarlo). Sin embargo, en el estudio no realizan ningún subanálisis según el  lugar de la fijación (según sus autores porque faltaban la mayoría de esos datos).



Conclusiones de PreClic


  • Según la (escasa) evidencia encontrada, parece que la fijación del catéter uretral evita lesiones y proporciona comodidad al paciente.
  • Respecto al lugar de fijación, algunas guías recomiendan la fijación de la SV en abdomen en el caso de los hombres, con el objetivo de evitar lesiones en el meato. Sin embargo, esta recomendación no parece estar basada en  ningún estudio. 
  • Otras guías recomiendan indistintamente la fijación en abdomen o muslo, siendo el criterio más importante que la tensión de la SV sea mínima.
  • Por último, para la fijación existen distintos dispositivos (esparadrapo, vendas y dispositivos fabricadas para este fin). Aunque no hemos encontrado estudios que evalúen la eficacia de cada uno de ellos, sí que es necesario tener una precauciones, según el tipo de dispositivo estabilizador que usemos.


Belén, esperamos haber contestado tu pregunta, y, como siempre, os lanzamos el guante de la "laguna de conocimiento" que existe en este tema. ¿Alguien lo recoge? ;)



jueves, 19 de marzo de 2020

Paciente con globo vesical, ¿le pinzamos la sonda o que se quede a gusto?

Esta semana escribimos para contestar a la pregunta que nos hacía Enfermera ANTIBULO a través de Twitter y que decía así:

Además, Enfermero Disidente comentaba a esta pregunta que la bolsa "se recomienda dejar sobre la cama al nivel de la vejiga. Por la teoria de los vasos comunicantes se igualan las presiones y se evita la hematuria ex vacuo."
 Fuente imagen: Wikipedia

Nos ponemos manos a la obra y vamos a ver que evidencia encontramos al respecto

Bancos de preguntas
Buscamos en Preevid y no nos decepcionan puesto que han tratado este mismo tema en dos ocasiones. El más reciente de mayo de 2018 en el que se apunta que no hay evidencia científica que soporte esta práctica pese a que en algunas guías si que se recomienda. 
Hacen referencia a un sumario de evidencia en el que se concluye que se ha demostrado que el pinzamiento y drenaje parcial de la vejiga no reduce las complicaciones del vaciado rápido de la misma (hematuria exvacuo, hipotensión y diuresis postobstructiva)
En la misma línea, hace referencia a una guía y un sumario de evidencia en las que se apuesta por el drenaje rápido del globo vesical.
En PiCuida no encontramos ninguna pregunta similar al respecto.

Guías de práctica clínica
Visitamos GuíaSalud y la única guía que trata sobre problemas urológicos no da recomendaciones sobre la retención urinaria ya que se centra en el tratamiento de infecciones.

Damos un rodeo también por la británica NICE dónde encontramos una guía en la que se indica que la evacuación del globo vesical se hace sin pinzar la sonda.

Revisiones sistemáticas
Entramos en la Biblioteca Cochrane y por más que variamos la estrategia de búsqueda la revisión más encaminada a responder nuestra pregunta no habla de la técnica del sondaje en cuestión.

Nos lanzamos del mismo modo a Epistemonikos a buscar con el filtro de revisiones sistemáticas y encontramos una en la que, una vez más, no trata en ningún momento la interrupción del drenado del globo vesical ni habla de las complicaciones que se pueden tener.

Intentamos buscar en PubMed con el filtro de revisiones sistemáticas ("Urinary Catheters"[Mesh]) AND "Urinary Retention"[Mesh] y, pese a que obtenemos resultados, ninguno de ellos nos habla sobre la técnica en sí.

Búsqueda bibliográfica
Seguimos en PubMed a la búsqueda de estudios que comparen el vaciado rápido con el gradual y encontramos uno de 2017 en el que se concluye que no cabe esperar una diferencia significativa entre pinzar o no pinzar. Esta misma conclusión ya la tenían en cuenta en otro artículo veinte años antes.

Del mismo modo, en otros estudios se estudia si el vaciado rápido es seguro frente al vaciado gradual concluyendo que si que lo es o que esta intervención no garantizaría que no apareciesen complicaciones como la hematuria. En el mismo sentido, se estudian dichas complicaciones afirmándose que no son clínicamente significativas.

Búsqueda en internet
Conocedores de la cantidad de protocolos que sí que hacen mención de interrumpir el vaciado vesical buscamos en internet para compararlos.

En Fisterra encontramos una protocolización del sondaje vesical en el paciente con retención urinaria del año 2012 en la que se indica que se debe pinzar la sonda cuando se han drenado 200-250ml de orina para continuar a los 10-15 minutos.

En un protocolo del Hospital Medina del Campo de 2018 afirma que no han encontrado bibliografía que determine que la descompresión rápida tiene mayor riesgo de provocar efectos secundarios que la gradual, pese a que si que hay guías en las que se recomienda el vaciado gradual.

Conclusión de PreClic
No existe evidencia científica que demuestre de drenar gradualmente un globo vesical sea efectivo para evitar complicaciones como la hematuria o la hipotensión frente a drenarlo de forma rápida.
Pese a ello, existen protocolos en los que aún se recomienda esta práctica.
Existen estudios en los que se defiende el drenado rápido justificandose en parte porque los posibles efectos secundarios son poco significativos para la clínica del paciente.


jueves, 2 de enero de 2020

Evitar Infecciones de Tracto Urinario (ITU) ¿Cada cuánto cambio la sonda vesical permanente?

Alessandra Campo @Aless_Cam y Teresa Pérez @DUEdevocacion nos mencionaba en un hilo de Twitter, que había abierto Monica Lanza @mlanbarr para preguntar:

"Colegas, necesito vuestra ayuda 😊 #InvocaciónEnfermera: paciente mayor con SV permanente de silicona y klebsiella multirresistente; ITU de repetición. ¿Hay evidencia de menos infecciones reduciendo el plazo entre cambios de SV?, ¿c/2 meses?, ¿mensuales?. GRACIAS"

Fuente: PreClic.

Compañeras y compañeros como @IgnacioEnriquez o @CarmGil echaron un cable a Mónica en el hilo ofreciendo recursos. Da gusto cómo funciona la #InvocaciónEnfermera (muy orgullosos😊)

Nosotros vamos a recoger el guante de las menciones y vamos a intentar, desde la humildad, aportar algún recurso más al respecto. ¡Vamos!

 Bancos de preguntas

Más profesionales en la red (como @linasergas y @enfermerojesus) ayudaron a Mónica con enlaces de bancos de preguntas. Es fantástico ver como cada vez más Preevid, es uno de los recursos más socorridos.
De los diferentes resultados de Preevid destacamos dos mantras:

  • Cuanto menos tiempo esté una sonda vesical, mejor (Aunque la pregunta hace referencia a una sonda vesical permanente).
  • Los cuidados de la sonda vesical (Uso de sistema cerrado y limpieza diaria perineal) podrían reducir el 50% de las infecciones urinarias asociadas a la sonda.
Existe una revisión narrativa que recomienda el cambio de 4 a 6 semanas para sondas urinarias permanentes. No obstante sabemos que este trabajo no es de una fuerte evidencia, por el tipo de estudio.

Hemos consultado también el banco de preguntas de nuestros amigos de PiCuida. Destacamos el enlace ofrecido por los mismos de un protocolo del Hospital Reina Sofía de Córdoba. En él leemos:
"No hay ninguna evidencia para apoyar los cambios de sonda rutinaria, sino más bien "Cuando sea necesario" o de acuerdo a la recomendación de los fabricantes, se debe vigilar estrechamente a los pacientes para detectar signos de obstrucción o infección."
No obstante el documento es de 2012 y no hemos encontrado una actualización. Así que vamos a seguir buscando.

Guías de práctica clínica
GuiaSalud esta vez no nos puede ayudar en el tema. No hemos encontrado documentos que nos guíen en esta cuestión.

Saltamos a NICE. Esta vez los británicos nos aportan luz sobre diferentes implementaciones en el sondaje para evitar lo que ellos llaman CAUTI y nosotros Infección de Tracto Urinario (ITU).

  • UroShield, es una tecnología que utiliza una tecnología de onda acústica en la superficie para evitar que las bacterias se adhieran a la misma. El informe concluye que el único estudio realizado, está financiado por la propia empresa y que actualmente no es costo-efectivo.
  • Farco-fill Protec es una sustancia llamada triclosan. Un producto que con el que se rellena el globo de la sonda vesical, reduce las bacterias en orina y por tanto sobre el catéter. Existen tres estudios: un Estudio Clínico Aleatorizado (ECA), un estudio antes-después y una serie de casos. Estos sugieren que el producto reduce la retirada prematura de la sonda por colonización. Su uso sería de igual resultado al líquido de llenado estándar (pero con la posibilidad de un menor número de obstrucciones).


También hemos buscado información en Guideline Central. Y nos ha llevado a una guía del The Hartford Institute for Geriatric Nursing, de ella destacamos:

  • No existe suficiente evidencia para determinar la influencia de la selección de sonda (latex, latex con superficie de hidrogel, látex con superficie de silicona o silicona) sobre la aparición de la la infección del tracto urinario asociada al dispositivo.
Otro de los documentos rescatados es la guía de la European Association of Urology Nurses, de la que destacamos:
  • El uso de sondas de silicona reduce la posible obstrucción en sondajes permanentes.
Por lo que no parece muy de acuerdo con la guía de la The Hartford Institute for Geriatric Nursing, en cuanto al material del sondaje.


Búsqueda bibliográfica
Hemos buscado en Pubmed con la estrategia:
(((Urinary Catheters) OR Catheters, Indwelling)) AND ((Urinary Tract) AND Infection) AND (Meta-Analysis[ptyp])
De los resultados hemos seleccionado esta revisión sistemática de 2016 (que también hemos encontrado en The Cochrane Library) que expresa que actualmente no hay pruebas suficientes para determinar qué política es mejor en el cambio de sondas permanentes. Es importante que se evalúen una serie de resultados como: la satisfacción del paciente, la calidad de vida, el traumatismo al tracto urinario y los resultados de coste-efectividad. Existe una necesidad inmediata de ensayos controlados aleatorios rigurosos y adecuadamente potenciados que evalúen los resultados clínicos importantes y cumplan con los principios y recomendaciones de la declaración CONSORT.


Conclusión de Preclic
  • No existe suficiente evidencia para determinar la influencia de la selección del tipo sonda (latex, latex con superficie de hidrogel, látex con superficie de silicona o silicona) sobre la aparición de la la infección del tracto urinario asociada al dispositivo.
  • No hay evidencias suficientes para determinar qué política es mejor en el cambio de sondas permanentes.
  • Los cambios en las sondas permanentes deben ser guiados por la valoración de los profesionales, para cada caso o de acuerdo a la recomendación de los fabricantes. Se debe vigilar estrechamente a los pacientes para detectar signos de obstrucción o infección.
  • Las medidas higiénicas y la educación al paciente en el manejo de la sonda vesical son fundamentales para la prevención de estas complicaciones.
  • Se precisan estudios de mayor potencia y calidad, que evaluen variables como: la satisfacción del paciente, la calidad de vida, el traumatismo al tracto urinario y resultados de coste-efectividad.

jueves, 21 de marzo de 2019

Nada es para siempre... las sondas, tampoco.

La duda de Lola Meroño, que nos contactó a través de Instagram, decía así:

"Lanzo mi pregunta puesto que encuentro gran variabilidad. ¿Cada cuanto tiempo se cambian las sondas vesicales, en función del material?"

Nos ponemos estériles y manos a la obra.


Bancos de preguntas


Entramos en Preevid siguiendo la estrategia de búsqueda “duración sonda vesical”. De este modo encontramos unas cuantas preguntas respondidas que nos dicen lo siguiente:

En respuesta a “¿Cuándo está indicado colocar sonda vesical de látex vs sonda de silicona y tiempo de duración de las mismas?” se cita una revisión del 2011 en la que indica que la duración de las sondas de látex es de hasta 45 días y de silicona hasta 90.

Así mismo encontramos otra pregunta relacionada que, aunque no nos habla de periodos concretos de tiempo, indica que las sondas de silicona son preferibles a las de látex para usos prolongados.

Navegamos también por Picuida, donde encontramos una pregunta similar respondida con un protocolo de actuaciones del Hospital Universitario Reina Sofía. En el mismo se especifica que las sondas de látex se usan para sondajes de corto plazo (28 días) y las de silicona para largo plazo (entendiéndose más de 28 días) pero no indica periodos concretos de tiempo.


Guías de práctica clínica


No conformes con lo encontrado, pasamos a buscar “sonda vesical” en GuiaSalud donde encontramos una guía que hace referencia a sondajes intermitentes pero no a sondajes de corto o largo plazo.

Buscamos también en el Manual de procedimientos básicos de enfermería de atención primaria de la Conselleria de Sanitat de la Comunitat Valenciana (que tenemos siempre en un cajón de nuestro escritorio) y encontramos que las sondas se deben cambiar cada 3 o 4 semanas si es de látex, y cada 8 semanas si es de silicona.

Pasamos a NICE donde, buscando “urinary catheter duration” y filtrando por “guidance”, encontramos múltiples guías que nos hablan de infecciones y cómo prevenirlas pero no encontramos materiales ni indicaciones respecto a la duración.
Foto: sondas vesicales. Fuente: Wikimedia Commons.


Revisiones sistemáticas


Para seguir ahondando en el tema e intentar encontrar algo más específico buscamos en Cochrane y encontramos unas cuantas revisiones.

Una en la que se abordan las normas (2016) para el reemplazo de sondas vesicales, pero que por falta de evidencia sólida no aporta una solución concreta a esta pregunta. Sobre lo hallado, identifica varias aproximaciones (varían entre centros):
  • La mayoría de las guías recomiendan el cambio cuando aparece infección u obstrucción.
  • La EAU (Asociación Europea de Urología) sugiere que el cambio debe ser programado y con anticipación a la ocurrencia de infecciones o bloqueos. Esto debe basarse en necesidades anteriores de recambio de sonda.
  • Otra aproximación es la que sostiene que los cambios deben realizarse en función de la información aportada por los fabricantes.
  • Una guía de un hospital de UK establece un periodo máximo concreto de 12 semanas (a la vez que reconoce que no siempre será factible)
  • La última aproximación (de una guía NICE sobre incontinencia y enfermedades neurológicas) es poco clara con los plazos.
La conclusión más contundente es que son necesarios más estudios al respecto.

Otra revisión sobre políticas de uso de sondas en vejigas neurógenas, concluye sin ningún estudio incluido y, por tanto, expresando que son necesarios más estudios.

Revisión bibliográfica

Pasamos a buscar revisiones en PubMed buscando “urinary catheter duration” donde encontramos un artículo que habla más de infecciones relacionadas con el catéter que de durabilidad de los mismos.
Pero entonces ¿qué hacemos?
Fans de las instrucciones de los fabricantes hemos ido a buscar en las instrucciones de las sondas vesicales que solemos tener a mano.

Hemos contactado con varios de ellos (mail y teléfono), pero no se mojan. Las personas que nos han atendido dejan la decisión en manos de los profesionales de la salud y el único plazo mencionado es el de la caducidad.

Como último recurso, hemos acudido a google (estándar) para buscar con la siguiente estrategia "urinary catheter IFU" asumiendo que íbamos a localizar productos que pueden no estar a la venta en nuestro país. Y esto es lo que hemos encontrado:
  • Una guía para enfermeras elaborada por el fabricante Bard Medical (que en la actualidad es el mismo que BD, responsable de Vacutainer® por ejemplo), que en su página 13 nos muestra un diagrama para la selección de calibre y material relacionado con el tiempo de uso:
    • Corto plazo, 28 días para sondas de PVC.
    • Largo plazo, 12 semanas para sondas de silicona.
  • La documentación de Telelfex (y sus sondas Rüsch) es algo menos concreta:

Conclusión de PreClic

No hemos hallado evidencia científica que sustente de manera definitiva los plazos de uso/recambio de sondas vesicales.

Por tratar de productos sanitarios, nuestra recomendación es seguir las instrucciones del fabricantes que, a modo orientativo (se debe confirmar con el fabricante concreto) serían:
  • Corto plazo, 28 días para sondas fabricadas en PVC o látex (estas últimas solo en personas no sensibles al látex).
  • Largo plazo, 12 semanas para sondas fabricadas en silicona.



jueves, 7 de marzo de 2019

ITU por E. Coli-BLEE…¿aislamos o no?

La compañera Rro Tundra nos lanzaba hace unas semana la siguiente pregunta:

Cuando hay una ITU por E. Coli-BLEE (productores de betalactamasas de espectro extendido) diagnosticada mediante urocultivo ¿es necesario el aislamiento por contacto? ¿Depende de si está en UCI o en planta? ¿Qué pasa con las visitas?

Muy buena pregunta. Vamos a arremangarnos y ¡manos a la obra!

Imagen: E. Coli ampliado 10000 veces. Fuente: Wikimedia Commons

Bancos de preguntas
Nuestra primera parada, como siempre, es Preevid, y ¡bingo!. Encontramos una pregunta respondida en 2015 que trata específicamente el tema que nos interesa esta semana: “Aislamiento de contacto en pacientes colonizados por Escherichia coli productoras de BLEE”. Es una entrada muy completa, que vamos a intentar resumir un poco:
  • Tras la lectura de una Guía de Práctica Clínica, dos sumarios de evidencias y una revisión sistemática extraen la conclusión de que “en pacientes infectados o colonizados por bacterias resistentes a fármacos (entre ellas microorganismos productores de betalactamasas de espectro extendido [BLEE] habrían de adoptarse medidas de aislamiento de contacto (uso de batas y guantes) para evitar la diseminación de BLEE”.
  • Sin embargo, “no hay evidencia que respalde la adopción de esta medida en el caso concreto de pacientes colonizados o infectados con Escherichia coli productoras de BLEE (los estudios realizados sugieren que la transmisión de persona a persona de E. coli productora de BLEE se puede producir pero no es común en el entorno hospitalario).
  • La GPC de la “European Society of Clinical Microbiology” (2014) que citan habla de dos escenarios hospitalarios:
    • En el caso de una situación epidémica o brote nosocomial se recomienda implementar precauciones por contacto en todos los encuentros con pacientes colonizados o infectados y en todos los entornos hospitalarios, a fin de reducir el riesgo de adquisición. Los trabajadores deben usar guantes y batas antes de entrar en la habitación y deben eliminar estos con prontitud y realizar después medidas de higiene de manos. No hay evidencia que respalde una recomendación a favor o en contra de asociar el uso de mascarillas.
    • En una situación endémica por enterobacterias productoras de BLEE se establece la misma recomendación para los pacientes colonizados señalando como excepción la colonización por Escherichia coli productoras de BLEE: en áreas de alto riesgo tales como las unidades de cuidados intensivos (UCI), unidades de quemados y unidades hematológicas no hay pruebas a favor o en contra respecto a la implementación de aislamiento de contacto en los pacientes colonizados o infectados con E. coli productoras de BLEE (debido probablemente a la baja tasa de transmisión persona a persona).
    • En una revisión sistemática del 2012 concluyen que existe poca evidencia sobre la que establecer conclusiones. Aún así, recomiendan la vigilancia activa (“screening” de todos los pacientes de alto riesgo), el aislamiento del paciente y la adopción de medidas cautelares específicas en el hospital ya que puede reducir la difusión, colonización e infección por organismos productores de BLEE. Sin embargo, en este mismo estudio se habla de que las precauciones de contacto y el aislamiento estricto pueden tener un impacto psicológico negativo en los pacientes.
  • Estos dos documentos que cita Preevid en esta entrada (aunque hay más referencias) llaman la atención sobre la falta de evidencias sobre este tema, encontrando pocos estudios y con calidad metodológica deficiente.
¿Es posible que se hayan publicado más estudios o GPC que hablen sobre el tema desde el 2015? Pues ¡vamos a averiguarlo ahora mismo!

Guías de Práctica Clínica (GPC)
GuiaSalud: hemos encontrado la “Guía de práctica clínica: cistititis no complicada en la mujer”, de la asociación española de urología. Aunque en ella hablan de la infección por E.coli-BLEE, no dan información sobre medidas de control en el entorno hospitalario.

Hemos buscado GPC de otros países, (Reino Unidos, EEUU, Nueva Zelanda, Escocia, Australia), pero no hemos encontrado nada que nos sirva.

Vaya, nos estamos quedando sin recursos…¿seguro? Como sabéis, si no encontramos nada sobre el tema en GPC “saltaremos” a otro escalón para conseguir encontrar nuestra respuesta.

Revisiones sistemáticas
Esta vez no hemos encontrado nada en la Biblioteca Cochrane. Casi nos estamos quedando sin opciones. Pero no pasa nada, vamos a gastar nuestra última bala.

Nos metemos en Medline a través de PubMed y hacemos una búsqueda con los términos "coli" AND "Extended spectrum beta-lactamase” AND “control”. Ponemos el filtro de revisiones sistemáticas, sin encontrar ningún resultado que nos sirva. Así que ampliamos al término “revisión” (busca cualquier tipo de revisión, no necesariamente sistemática).

Y, por fin, encontramos un artículo del 2017 que nos puede guiar un poco: Contact Precautions for Preventing Nosocomial Transmission of Extended-Spectrum β Lactamase–Producing Escherichia coli: A Point/Counterpoint Review. La revisión recoge una visión general de las medidas de control para prevenir la transmisión nosocomial de E. coli-BLEE y expone argumentos a favor y en contra basada en la evidencia:

  • Evidencia nueva a favor de implementar medidas de contacto:
    • Como recomendaciones cita la GPC de la “European Society of Clinical Microbiology” (2014) y una guía sobre aislamientos en el entorno hospitalario de la CDC (2007).
    • Tras la publicación de la GPC de la European Society of Clinical Microbiology, han aparecido nuevas evidencias sobre la transmisión de E.coli-BLEE. Los autores concluyen que “hasta que haya nuevas pruebas disponibles, se debe garantizar la implementación de las precauciones de contacto en población anciana y pacientes inmunodeprimidos para reducir la morbilidad y la mortalidad de las infecciones graves debidas a la E.Coli-BLEE. Además, deben considerarse las precauciones de contacto para controlar los clones supuestamente hiperendémicos y altamente patógenos, como la cepa ST131 H30-Rx E. coli”.
  • Evidencia en contra de implementar medidas de contacto:
    • Existe evidencia de una tasa de transmisión y supervivencia bajas de este patógeno en entornos hospitalarios. Además, la tasa de incidencia parece no reducirse tras implementarse estrategias de detección y medidas de aislamiento de contacto.
    • En la fecha en que se publicó la revisión no existía ningún ensayo clínico que estudiarán la efectividad del aislamiento de contacto para controlar la propagación de E.Coli-BLEE. En otro tipo de estudios (cuasi-experimental y observacionales) se observó que las medidas de aislamiento de contacto resultaban ineficaces para controlar la propagación de organismos multirresistentes. Las hipótesis que se barajaron fueron que este tipo de medida es ineficiente en contextos con alto cumplimiento de higiene de manos y que las medidas de control por sí solas sin un programa de administración de antimicrobianos podían ser insuficientes.
  • Conclusión de los autores:
    • Aunque existe posibilidad de transmisión entre pacientes vulnerables en el entorno hospitalario que favorezca la implementación de precauciones de contacto, los beneficios potenciales de esta estrategia deben equilibrarse cuidadosamente con sus inconvenientes, como el impedimento de la atención y seguridad del paciente, la carga socioeconómica y las prioridades de control de otro tipo de infecciones.
    • Es necesario lograr un alto cumplimiento de las precauciones estándar y la higiene de las manos.
    • Hasta que haya más evidencia de alto nivel disponible, los autores apoyan la actitud de que los hospitales y los países deben individualizar su decisión de implementar las precauciones de contacto para los pacientes portadores de E.Coli- BLEE.

Conclusión de PreClic

  • Según la evidencia disponible, parece que las medidas de protección de contacto y el aislamiento pueden ser beneficiosos en caso de brote epidémico nosocomial de E.Coli- BLEE y también en la protección de pacientes vulnerables. Sin embargo, se ha observado que este tipo de medidas parece ser ineficiente en situaciones endémicas.
  • Se deben fortalecer las medidas de precaución universal, entre ellas lograr un alto cumplimiento de la higiene de manos (incluidos familiares y visitas).
  • A día de hoy, y hasta que no haya más evidencia, la decisión de implementar precauciones de contacto en pacientes portadores de E.Coli-BLEE debe ser individualizada según cada hospital.
  • Por ello, os animamos a preguntar al servicio de medicina preventiva de vuestro centro que os puede facilitar un protocolo individualizado para vuestro contexto.




jueves, 10 de enero de 2019

¿Tiene esta niña una infección urinaria?

Y para saberlo, además de la clínica que nos haga sospecharlo, usaremos una prueba complementaria que nos ayude a confirmarlo. Ahora bien, en pacientes pediátricos que no controlan la micción ¿bolsa perineal o sonda vesical?

Esta es la duda que nos planteaba Cristina mediante un tuit. Y aquí está nuestra respuesta.

Bancos de preguntas

Acompañadnos hasta Preevid y realizad la búsqueda con nosotros. Cuando sea pertinente, filtrad por categorías y usad una o dos palabras para la búsqueda. En este caso, escogemos la categoría "Salud infantil" (que reduce el número de registros de 3244 a 379) y empleamos una sola palabra "orina". Son 13 resultados los que obtenemos. Fijaos en el segundo, es como si nos hubieran leído la mente: ¿Sonda vesical o bolsa adhesiva para recoger muestra de orina en niños sin control miccional y con sospecha de infección urinaria? Las recomendaciones que resumimos a continuación surgen de cuatro GPC y dos sumarios de evidencia (UpToDate y Dynamed):

  • En situaciones de fiebre elevada o clínica que comprometa el bienestar del paciente y el diagnóstico se deba obtener con rapidez, hay que optar por el sondaje vesical / punción suprapúbica (y en caso de optar por esta última se recomienda el uso de ecógrafo como guía).
  • En otras situaciones clínicas puede ser aceptable usar como primer método la bolsa adhesiva. En el caso de un resultado positivo, se debe confirmar mediante obtención de muestra a través de sondaje vesical. Mención especial merece el dato que señalan: hasta el 85 % de falsos positivos con este método.
Una vez más, ¡Murcia no defrauda!

Visitamos también PiCuida, y como en el anterior banco de preguntas, os recomendamos usar una o dos palabras para vuestra búsqueda (en este caso no hay ningún filtro disponible). Probamos varias palabras sin éxito esta vez (con resultados sí, pero ninguno relevante para la necesidad de infirmación que tenemos hoy).

Guías de práctica clínica

Nuestra referencia es Guiasalud, donde encontramos la misma GPC que ya se menciona en la respuesta de Preevid: Guía de Práctica Clínica sobre Infección del Tracto Urinario en la Población Pediátrica (de 2011 y por ello consta como caducada).

Como seguro que podréis adivinar, nuestra segunda visita en este apartado nos lleva a NICE. Para buscar en esta web os sugerimos hacerlo "a base de clics". En nuestra experiencia, usar el buscador nos ha devuelto siempre gran cantidad de resultados, de los que la inmensa mayoría no son de nuestro interés. En su lugar, preferimos navegar por la web accediendo con el botón Find NICE guidance (ver imagen).

Imagen: captura de pantalla, página principal NICE

En la siguiente pantalla vamos a escoger Population groups, después Children and youg people, y en el primer apartado NICE Pathways bajamos hasta la ultima entrada llamada Urinary tract infections.


Imagen: capturas de pantalla, cómo llegar hasta Urinary tract infections pathway
Una vez aquí tenemos dos opciones, menores de 16 años y mayores de 16 años. Nosotros hemos escogido la primera opción. A continuación Diagnosis, y después Urine collection and preservation. Veréis que NICE tiene una forma muy amigable de presentar sus pathways (lo que aquí llamamos vías clínicas). Y es mediante un árbol que se va desplegando a media que seleccionamos nuestro interés.

Resumimos en una frase: mismas recomendaciones que en la respuesta de Preevid. En este caso, el documento data de 2007, pero ha sido actualizado en 2018.

Revisiones sistemáticas

Hoy también hacemos parada en la biblioteca Cochrane, pero nos vamos sin resultados.

Antes de abandonar este capítulo, vamos también a visitar el Joanna Briggs Institute, que alberga revisiones sistemáticas (y otros documentos basados en la evidencia) de temática, principalmente, enfermera. En esta visita no hemos localizado ningún documento de interés. No obstante, es un recurso al que volveremos en futuras entradas.

Búsqueda bibliográfica

El último recurso que os presentamos hoy es el indispensable PubMed. Lanzamos la búsqueda que os dejamos a continuación: "Urinary Tract Infections/diagnosis"[MAJOR]) AND ("Child"[Mesh]) OR "Infant"[Mesh]) a la que posteriormente le hemos aplicado el filtro Review. A continuación hemos preferido el orden que nos da la opción Best match (y si nunca has oído hablar de esto, te recomendamos el post de Bibliovirtual sobre Best match).

El primer resultado es una revisión narrativa (1) de 2017 sobre el diagnóstico y manejo de la infección del tracto urinario en niños y adolescentes. En la sección donde trata recolección de la muestra de orina menciona cuatro métodos para este cometido:
Imagen: Flikr, Internet Archive Book Images
  1. El más fácil, colectores de plástico adheridos al periné. Debido al alto riesgo de contaminación de la muestra, el papel de este método es únicamente descartar la infección de orina.
  2. Recogida de orina limpia de la mitad del chorro miccional (solo valido en pacientes con control de la micción, y no es nuestro caso de hoy).
  3. Cateterización transuretral (o sondaje vesical).
  4. Aspiración por punción suprapúbica.
Los propios autores manifiestan que los métodos 3 y 4 siguen resultando controvertidos en pacientes sin control miccional. Esto es debido a que son técnicas invasivas, no exentas de riesgos, incómodas para los pacientes y estresantes para sus padres.

Hemos revisado también el segundo resultado, otra revisión de autor (2) de 2015 que llega a las mismas conclusiones.

Conclusión de PreClic

Hoy no albergamos dudas, y es que todos los documentos recuperados apuntan en la misma dirección. Para obtener una muestra de orina para cultivo en pacientes sin control miccional:
  • Se pueden utilizar bolsas perineales si la situación del paciente los permite (el diagnóstico no es urgente) y tan solo con la finalidad de descartarlo. En caso de un resultado positivo, éste debe ser confirmado por uno de los métodos de mayor fiablidad propuestos a continuación.
  • Sondaje vesical o aspiración con punción suprapúbica (ecoguiada preferiblemente).
Como véis, esta es una situación más donde la individualización de las decisiones manda.

Esperamos, Cristina, haber satisfecho tu necesidad de información. ¡Gracias por la pregunta!


Referencias

1. Korbel, L., Howell, M. and Spencer, J. (2017). The clinical diagnosis and management of urinary tract infections in children and adolescents. Paediatr Int Child Health, 37(4), pp.273-279.
2. Becknell, B., Schober, M., Korbel, L. and Spencer, J. (2015). The diagnosis, evaluation and treatment of acute and recurrent pediatric urinary tract infections. Expert Rev Anti Infect The, 13(1), pp.81-90.